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LOS PELIGROS DEL ABORTO

EL ABORTO INDUCIDO o PROVOCADO: 

El aborto puede ser espontáneo o provocado. El espontáneo se produce o bien porque surge la muerte intrauterinamente, o bien porque causas diversas motivan la expulsión del nuevo ser al , donde fallece dada su falta de capacidad para vivir fuera del vientre de su madre. Si el aborto es provocado, se realiza o bien matando al hijo en el seno materno o bien forzando artificialmente su expulsión para que muera en el exterior 

El aborto inducido o provocado es la interrupción deliberada del embarazo mediante la extracción del feto de la cavidad uterina. En función del periodo de gestación en el que se realiza, se emplea una u otra de las cuatro intervenciones quirúrgicas siguientes: la succión o aspiración puede ser realizada durante el primer trimestre (hasta la duodécima semana). Mediante el uso de dilatadores sucesivos para conseguir el acceso a la cavidad uterina a través del cérvix (cuello del útero), se introduce un tubo flexible conectado a una bomba de vacío denominado cánula para extraer el contenido uterino. 

Puede realizarse en un periodo de tiempo que va de cinco a diez minutos en pacientes no internadas. A continuación se introduce una legra (instrumento metálico en forma de cuchara) para eliminar por raspado cualquier resto de las uterinas. El método de aspiración, introducido en  en 1958, pronto sustituyó al método anterior de dilatación y legrado (en el que la legra se utilizaba para extraer el feto). Durante la primera parte del segundo trimestre la interrupción del embarazo se puede realizar por una técnica especial de legrado-aspiración combinada a veces con fórceps, denominada dilatación y evacuación (DE). 

La paciente debe permanecer ingresada en el hospital puesto que puede haber hemorragias y molestias tras la intervención. A partir de la semana 15 de gestación el método más empleado es el de infusiones salinas. En esta técnica se utiliza una aguja hipodérmica o un tubo fino para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico del útero a través de la pared abdominal. Este líquido es sustituido lentamente por una solución salina concentrada al 20%. Entre 24 y 48 horas empiezan a producirse contracciones uterinas, que producen la expulsión del feto y la paciente puede abandonar el hospital uno o dos días después. Los abortos tardíos se realizan mediante histerotomía: se trata de una intervención quirúrgica mayor, similar a la cesárea, pero realizada a través de una incisión de menor tamaño en la parte baja del abdomen. Como alternativa a estos procedimientos, existe una píldora denominada RU-486 que bloquea la hormona progesterona y es eficaz en los primeros 50 días de gestación. La RU-486 se desarrolló en Francia y en 1988 se legalizó su uso. 

Los abortos del primer trimestre son relativamente sencillos y seguros cuando se realizan en condiciones clínicas adecuadas. Los riesgos de complicaciones aumentan de manera paralela a la edad de la gestante y consisten en infecciones, lesiones del cuello uterino, perforación uterina y hemorragias. Hay situaciones clínicas concretas en las que un aborto inducido, incluso tardío, supone menor riesgo para la paciente que la terminación del embarazo. 

RU486 es una nueva forma de terminar un embarazo usando medicamento en vez de tener cirugía. Se debe hacer las primeras siete semanas después de su último periodo menstrual. Actualmente hay varios tipos de medicamentos usados por los centros clínicos en los Estados Unidos. Uno de estos medicamentos es las pastilla RU486 (Mifepristone) y el otro es la inyección de MTX (Methotrexate). Debe ir a un centro clínico para que le den la primera pastilla o inyección. Unos días después, tendrá que tomar otro medicamento que causará la contracción del útero y ayudará que salga la secreción vaginal. Dentro de una semana empezará a sangrar como sí tuviera su periodo menstrual. Es posible que sienta colicos mentruales, cansancio o náusea. Tendrá que regresar al centro clínico en dos semanas para consultar el médico y asegurase que todo haya ido bien. 

Desde que momento se puede decir que existe un ser humano?: Desde que se produce la fecundación mediante la unión del espermatozoide con el óvulo, surge un nuevo ser humano distinto de todos los que han existido, existen y existirán. En ese momento se inicia un proceso vital esencialmente nuevo y diferente a los del espermatozoide y del óvulo, que tiene ya esperanza de vida en plenitud. Desde ese primer instante, la vida del nuevo ser merece respeto y protección, porque el desarrollo humano es un continuo en el que no hay saltos cualitativos, sino la progresiva realización de ese destino personal. Todo intento de distinguir entre el no nacido y el nacido en relación con su condición humana carece de fundamento. 

Las Causas del aborto. 

El principal problema del aborto es psicológico y es el miedo: 

Miedo por falta de capacidades económicas para alimentar al hijo. 

Este temor se debe a la falta de confianza en Dios ya que lo más bello y lo más querido para una madre es su propio hijo. 

Desafortunadamente ésta sociedad de consumo y de falsos valores en que vivimos, ha desvalorizado al niño que debe venir a éste mundo y con su racionalismo ha creado un falso temor. Veamos un gran ejemplo: Kay James, directora de relaciones públicas para el MOVIMIENTO PROVIDA en Estados Unidos habla de una mujer de color terriblemente pobre, abandonada por su marido alcohólico, que tuvo su cuarto bebé sobre una mesa "ese bebé era yo", dice la Sra. James graduada de la Universidad y madre de 3 niños. 

Miedo a lo que digan sus padres o las demás personas. 

(Cuando la joven es embarazada durante el noviazgo). Realmente los conceptos y los razonamientos humanos, de padres o terceras personas ante las leyes de Dios, no deben impedir que venga una criatura a éste mundo. La vida la dá Dios y Dios está por encima de todo concepto. 

"Yo iba a ser el séptimo hijo y mi madre estaba decidida a no dejarme nacer. Entonces sucedió algo maravilloso. Mi tía la hizo cambiar de opinión y así me fué permitido nacer. Se puede decir que soy un milagro". Arthur Rubenstein, pianista. 

Miedo a los 9 meses de embarazo y al dolor del parto. 

Realmente la misión más grande de toda mujer, es ser madre y traer hijos al mundo. Si los animales que son irracionales no se niegan este derecho ¿Por qué, la mujer va a tener miedo, si es una función natural que corresponde a su naturaleza femenina? 

Problemas de salud. 

Debemos recordar que Beethoven el gran músico que asombró con su música divina, y que todavía escuchan aquellos que quieren dar alimento y aliento a su alma; su madre fué tísica y su padre alcohólico. 

Violación. 

La violación es un abuso horrible con efectos traumáticos para muchas de sus víctimas. Para una mujer que lleva en sus entrañas una criatura fruto de una violación no es ningún consuelo el saber que el embarazo raramente ocurre en éstos casos. Sin embargo, aún en ésta situación estamos hablando de un ser humano. 

Una mujer violada que escribió anónimamente a una revista, dijo que había hecho la cita para hacerse un aborto y que la canceló. "Sabía que lo que llevaba en mis entrañas era mi bebé. Ahora tengo una hija, una preciosa niña y doy gracias a Dios diariamente por no haber abortado". 

Anticonceptivos hormonales. 

La mujer que los utiliza ya sea en pastillas, inyecciones o implantes, ya se ha hecho sicológicamente el propósito de no tener un hijo y si queda embarazada se siente frustrada en sus propósitos y muchas veces recurre al aborto. Estos anticonceptivos son una de las principales causas del aborto actualmente. 

Consecuencias Físicas del Aborto: 
Muerte 
Cáncer de mama 
Cáncer de ovarios, hígado y cervical (cuello uterino) 
Perforación de útero 
Desgarros cervicales (cuello del útero) 
Placenta previa (sic) 
Recién nacidos discapacitados en posteriores embarazos 
Embarazo ectópico 
Afección inflamatoria pélvica [ pelvic inflammatory disease (pid)] 
Endometritis 
Complicaciones inmediatas 
Riesgos añadidos para las mujeres con múltiples abortos 
Riesgos añadidos para las adolescentes 
Peor estado de salud general 
Riesgo añadido por factores que hacen peligrar la salud 

(*) Ampliar este tema en: Consecuencias del Aborto 

La Situación Legal y Los Derechos Al Aborto: 

Se estima que cada año 46 millones de mujeres alrededor del mundo recurren al aborto inducido para terminar con un embarazo no deseado. El tratamiento legislativo que se le ha dado al aborto varía enormemente de un país a otro, observándose una tendencia hacia la adopción de leyes más liberales (desde 1985, 19 naciones han liberalizado sus leyes al respecto). Actualmente, el 62% de la población mundial vive en 55 países donde el aborto inducido está permitido, ya sea sin restricciones en cuanto a su causa, o por razones socioeconómicas; mientras que el 25% vive en 54 países que lo prohiben completamente o lo permiten sólo para salvar la vida de la mujer. 

Postura 1: Legalizarlo 
Argumentación: 

350.000 abortos clandestinos por año cada 600.000 nacidos vivos 

400 mujeres muertas y 15.000 con graves secuelas para su salud 

Estar en contra del derecho al aborto no es estar a favor de la vida, es estar a favor de los abortos clandestinos 

¡BASTA DE HIPOCRESÍA! POR EL DERECHO AL ABORTO LIBRE Y GRATUITO 

¡Que la Iglesia y el Estado cierren los ojos frente a esta realidad es el más pérfido cinismo! 

La Iglesia se opone al aborto, incluso cuando la mujer es violada, pero también se opone al uso de preservativos y anticonceptivos y echan a las alumnas de los colegios católicos que quedan embarazadas. ¡Hasta quieren impedir que haya educación sexual en las escuelas! 

¡Cuánta hipocresía de esta manga de parásitos que viven a expensas del pueblo y de los subsidios y prebendas del Estado que le banca los edificios, las casas-quintas, los sueldos de los obispos y los colegios privados donde, encima, curran con las cuotas! Hoy, cuando los trabajadores salen a pelear por aumentos de salarios y millones aún siguen reclamando trabajo, esta casta privilegiada de “mantenidos” se atreve a decirnos cómo tenemos que vivir y qué tenemos que pensar. 

Los curas hablan de defender la vida desde la concepción, pero no escatimaron en bendecir a los torturadores de mujeres embarazadas de la dictadura militar, ni en aliarse con los milicos asesinos y defender a sus “colegas” abusadores de menores. (Link: Ver Toda esta Nota) 

Postura 2: No Legalizarlo 
Las Responsabilidades: 

Entre todos los delitos que el hombre puede cometer contra la vida, el aborto procurado presenta características que lo hacen particularmente grave e ignominioso. El Concilio Vaticano II lo define, junto con el infanticidio, como « crímenes nefandos ». 

La gravedad moral del aborto procurado se manifiesta en toda su verdad si se reconoce que se trata de un homicidio y, en particular, si se consideran las circunstancias específicas que lo cualifican. Quien se elimina es un ser humano que comienza a vivir, es decir, lo más inocente en absoluto que se pueda imaginar: ¡jamás podrá ser considerado un agresor, y menos aún un agresor injusto! Es débil, inerme, hasta el punto de estar privado incluso de aquella mínima forma de defensa que constituye la fuerza implorante de los gemidos y del llanto del recién nacido. Se halla totalmente confiado a la protección y al cuidado de la mujer que lo lleva en su seno. Sin embargo, a veces, es precisamente ella, la madre, quien decide y pide su eliminación, e incluso la procura. 

Es cierto que en muchas ocasiones la opción del aborto tiene para la madre un carácter dramático y doloroso, en cuanto que la decisión de deshacerse del fruto de la concepción no se toma por razones puramente egoístas o de conveniencia, sino porque se quisieran preservar algunos bienes importantes, como la propia salud o un nivel de vida digno para los demás miembros de la familia. A veces se temen para el que ha de nacer tales condiciones de existencia que hacen pensar que para él lo mejor sería no nacer. Sin embargo, estas y otras razones semejantes, aun siendo graves y dramáticas, jamás pueden justificar la eliminación deliberada de un ser humano inocente. 

En la decisión sobre la muerte del niño aún no nacido, además de la madre, intervienen con frecuencia otras personas. Ante todo, puede ser culpable el padre del niño, no sólo cuando induce expresamente a la mujer al aborto, sino también cuando favorece de modo indirecto esta decisión suya al dejarla sola ante los problemas del embarazo: de esta forma se hiere mortalmente a la familia y se profana su naturaleza de comunidad de amor y su vocación de ser « santuario de la vida ». 

Pero la responsabilidad implica también a los legisladores que han promovido y aprobado leyes que amparan el aborto y, en la medida en que haya dependido de ellos, los administradores de las estructuras sanitarias utilizadas para practicar abortos. Una responsabilidad general no menos grave afecta tanto a los que han favorecido la difusión de una mentalidad de permisivismo sexual y de menosprecio de la maternidad, como a quienes debieron haber asegurado —y no lo han hecho— políticas familiares y sociales válidas en apoyo de las familias, especialmente de las numerosas o con particulares dificultades económicas y educativas. Finalmente, no se puede minimizar el entramado de complicidades que llega a abarcar incluso a instituciones internacionales, fundaciones y asociaciones que luchan sistemáticamente por la legalización y la difusión del aborto en el mundo 



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LOS PELIGROS DEL ABORTO

EL ABORTO INDUCIDO o PROVOCADO: 

El aborto puede ser espontáneo o provocado. El espontáneo se produce o bien porque surge la muerte intrauterinamente, o bien porque causas diversas motivan la expulsión del nuevo ser al , donde fallece dada su falta de capacidad para vivir fuera del vientre de su madre. Si el aborto es provocado, se realiza o bien matando al hijo en el seno materno o bien forzando artificialmente su expulsión para que muera en el exterior 

El aborto inducido o provocado es la interrupción deliberada del embarazo mediante la extracción del feto de la cavidad uterina. En función del periodo de gestación en el que se realiza, se emplea una u otra de las cuatro intervenciones quirúrgicas siguientes: la succión o aspiración puede ser realizada durante el primer trimestre (hasta la duodécima semana). Mediante el uso de dilatadores sucesivos para conseguir el acceso a la cavidad uterina a través del cérvix (cuello del útero), se introduce un tubo flexible conectado a una bomba de vacío denominado cánula para extraer el contenido uterino. 

Puede realizarse en un periodo de tiempo que va de cinco a diez minutos en pacientes no internadas. A continuación se introduce una legra (instrumento metálico en forma de cuchara) para eliminar por raspado cualquier resto de las uterinas. El método de aspiración, introducido en  en 1958, pronto sustituyó al método anterior de dilatación y legrado (en el que la legra se utilizaba para extraer el feto). Durante la primera parte del segundo trimestre la interrupción del embarazo se puede realizar por una técnica especial de legrado-aspiración combinada a veces con fórceps, denominada dilatación y evacuación (DE). 

La paciente debe permanecer ingresada en el hospital puesto que puede haber hemorragias y molestias tras la intervención. A partir de la semana 15 de gestación el método más empleado es el de infusiones salinas. En esta técnica se utiliza una aguja hipodérmica o un tubo fino para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico del útero a través de la pared abdominal. Este líquido es sustituido lentamente por una solución salina concentrada al 20%. Entre 24 y 48 horas empiezan a producirse contracciones uterinas, que producen la expulsión del feto y la paciente puede abandonar el hospital uno o dos días después. Los abortos tardíos se realizan mediante histerotomía: se trata de una intervención quirúrgica mayor, similar a la cesárea, pero realizada a través de una incisión de menor tamaño en la parte baja del abdomen. Como alternativa a estos procedimientos, existe una píldora denominada RU-486 que bloquea la hormona progesterona y es eficaz en los primeros 50 días de gestación. La RU-486 se desarrolló en Francia y en 1988 se legalizó su uso. 

Los abortos del primer trimestre son relativamente sencillos y seguros cuando se realizan en condiciones clínicas adecuadas. Los riesgos de complicaciones aumentan de manera paralela a la edad de la gestante y consisten en infecciones, lesiones del cuello uterino, perforación uterina y hemorragias. Hay situaciones clínicas concretas en las que un aborto inducido, incluso tardío, supone menor riesgo para la paciente que la terminación del embarazo. 

RU486 es una nueva forma de terminar un embarazo usando medicamento en vez de tener cirugía. Se debe hacer las primeras siete semanas después de su último periodo menstrual. Actualmente hay varios tipos de medicamentos usados por los centros clínicos en los Estados Unidos. Uno de estos medicamentos es las pastilla RU486 (Mifepristone) y el otro es la inyección de MTX (Methotrexate). Debe ir a un centro clínico para que le den la primera pastilla o inyección. Unos días después, tendrá que tomar otro medicamento que causará la contracción del útero y ayudará que salga la secreción vaginal. Dentro de una semana empezará a sangrar como sí tuviera su periodo menstrual. Es posible que sienta colicos mentruales, cansancio o náusea. Tendrá que regresar al centro clínico en dos semanas para consultar el médico y asegurase que todo haya ido bien. 

Desde que momento se puede decir que existe un ser humano?: Desde que se produce la fecundación mediante la unión del espermatozoide con el óvulo, surge un nuevo ser humano distinto de todos los que han existido, existen y existirán. En ese momento se inicia un proceso vital esencialmente nuevo y diferente a los del espermatozoide y del óvulo, que tiene ya esperanza de vida en plenitud. Desde ese primer instante, la vida del nuevo ser merece respeto y protección, porque el desarrollo humano es un continuo en el que no hay saltos cualitativos, sino la progresiva realización de ese destino personal. Todo intento de distinguir entre el no nacido y el nacido en relación con su condición humana carece de fundamento. 

Las Causas del aborto. 

El principal problema del aborto es psicológico y es el miedo: 

Miedo por falta de capacidades económicas para alimentar al hijo. 

Este temor se debe a la falta de confianza en Dios ya que lo más bello y lo más querido para una madre es su propio hijo. 

Desafortunadamente ésta sociedad de consumo y de falsos valores en que vivimos, ha desvalorizado al niño que debe venir a éste mundo y con su racionalismo ha creado un falso temor. Veamos un gran ejemplo: Kay James, directora de relaciones públicas para el MOVIMIENTO PROVIDA en Estados Unidos habla de una mujer de color terriblemente pobre, abandonada por su marido alcohólico, que tuvo su cuarto bebé sobre una mesa "ese bebé era yo", dice la Sra. James graduada de la Universidad y madre de 3 niños. 

Miedo a lo que digan sus padres o las demás personas. 

(Cuando la joven es embarazada durante el noviazgo). Realmente los conceptos y los razonamientos humanos, de padres o terceras personas ante las leyes de Dios, no deben impedir que venga una criatura a éste mundo. La vida la dá Dios y Dios está por encima de todo concepto. 

"Yo iba a ser el séptimo hijo y mi madre estaba decidida a no dejarme nacer. Entonces sucedió algo maravilloso. Mi tía la hizo cambiar de opinión y así me fué permitido nacer. Se puede decir que soy un milagro". Arthur Rubenstein, pianista. 

Miedo a los 9 meses de embarazo y al dolor del parto. 

Realmente la misión más grande de toda mujer, es ser madre y traer hijos al mundo. Si los animales que son irracionales no se niegan este derecho ¿Por qué, la mujer va a tener miedo, si es una función natural que corresponde a su naturaleza femenina? 

Problemas de salud. 

Debemos recordar que Beethoven el gran músico que asombró con su música divina, y que todavía escuchan aquellos que quieren dar alimento y aliento a su alma; su madre fué tísica y su padre alcohólico. 

Violación. 

La violación es un abuso horrible con efectos traumáticos para muchas de sus víctimas. Para una mujer que lleva en sus entrañas una criatura fruto de una violación no es ningún consuelo el saber que el embarazo raramente ocurre en éstos casos. Sin embargo, aún en ésta situación estamos hablando de un ser humano. 

Una mujer violada que escribió anónimamente a una revista, dijo que había hecho la cita para hacerse un aborto y que la canceló. "Sabía que lo que llevaba en mis entrañas era mi bebé. Ahora tengo una hija, una preciosa niña y doy gracias a Dios diariamente por no haber abortado". 

Anticonceptivos hormonales. 

La mujer que los utiliza ya sea en pastillas, inyecciones o implantes, ya se ha hecho sicológicamente el propósito de no tener un hijo y si queda embarazada se siente frustrada en sus propósitos y muchas veces recurre al aborto. Estos anticonceptivos son una de las principales causas del aborto actualmente. 

Consecuencias Físicas del Aborto: 
Muerte 
Cáncer de mama 
Cáncer de ovarios, hígado y cervical (cuello uterino) 
Perforación de útero 
Desgarros cervicales (cuello del útero) 
Placenta previa (sic) 
Recién nacidos discapacitados en posteriores embarazos 
Embarazo ectópico 
Afección inflamatoria pélvica [ pelvic inflammatory disease (pid)] 
Endometritis 
Complicaciones inmediatas 
Riesgos añadidos para las mujeres con múltiples abortos 
Riesgos añadidos para las adolescentes 
Peor estado de salud general 
Riesgo añadido por factores que hacen peligrar la salud 

(*) Ampliar este tema en: Consecuencias del Aborto 

La Situación Legal y Los Derechos Al Aborto: 

Se estima que cada año 46 millones de mujeres alrededor del mundo recurren al aborto inducido para terminar con un embarazo no deseado. El tratamiento legislativo que se le ha dado al aborto varía enormemente de un país a otro, observándose una tendencia hacia la adopción de leyes más liberales (desde 1985, 19 naciones han liberalizado sus leyes al respecto). Actualmente, el 62% de la población mundial vive en 55 países donde el aborto inducido está permitido, ya sea sin restricciones en cuanto a su causa, o por razones socioeconómicas; mientras que el 25% vive en 54 países que lo prohiben completamente o lo permiten sólo para salvar la vida de la mujer. 

Postura 1: Legalizarlo 
Argumentación: 

350.000 abortos clandestinos por año cada 600.000 nacidos vivos 

400 mujeres muertas y 15.000 con graves secuelas para su salud 

Estar en contra del derecho al aborto no es estar a favor de la vida, es estar a favor de los abortos clandestinos 

¡BASTA DE HIPOCRESÍA! POR EL DERECHO AL ABORTO LIBRE Y GRATUITO 

¡Que la Iglesia y el Estado cierren los ojos frente a esta realidad es el más pérfido cinismo! 

La Iglesia se opone al aborto, incluso cuando la mujer es violada, pero también se opone al uso de preservativos y anticonceptivos y echan a las alumnas de los colegios católicos que quedan embarazadas. ¡Hasta quieren impedir que haya educación sexual en las escuelas! 

¡Cuánta hipocresía de esta manga de parásitos que viven a expensas del pueblo y de los subsidios y prebendas del Estado que le banca los edificios, las casas-quintas, los sueldos de los obispos y los colegios privados donde, encima, curran con las cuotas! Hoy, cuando los trabajadores salen a pelear por aumentos de salarios y millones aún siguen reclamando trabajo, esta casta privilegiada de “mantenidos” se atreve a decirnos cómo tenemos que vivir y qué tenemos que pensar. 

Los curas hablan de defender la vida desde la concepción, pero no escatimaron en bendecir a los torturadores de mujeres embarazadas de la dictadura militar, ni en aliarse con los milicos asesinos y defender a sus “colegas” abusadores de menores. (Link: Ver Toda esta Nota) 

Postura 2: No Legalizarlo 
Las Responsabilidades: 

Entre todos los delitos que el hombre puede cometer contra la vida, el aborto procurado presenta características que lo hacen particularmente grave e ignominioso. El Concilio Vaticano II lo define, junto con el infanticidio, como « crímenes nefandos ». 

La gravedad moral del aborto procurado se manifiesta en toda su verdad si se reconoce que se trata de un homicidio y, en particular, si se consideran las circunstancias específicas que lo cualifican. Quien se elimina es un ser humano que comienza a vivir, es decir, lo más inocente en absoluto que se pueda imaginar: ¡jamás podrá ser considerado un agresor, y menos aún un agresor injusto! Es débil, inerme, hasta el punto de estar privado incluso de aquella mínima forma de defensa que constituye la fuerza implorante de los gemidos y del llanto del recién nacido. Se halla totalmente confiado a la protección y al cuidado de la mujer que lo lleva en su seno. Sin embargo, a veces, es precisamente ella, la madre, quien decide y pide su eliminación, e incluso la procura. 

Es cierto que en muchas ocasiones la opción del aborto tiene para la madre un carácter dramático y doloroso, en cuanto que la decisión de deshacerse del fruto de la concepción no se toma por razones puramente egoístas o de conveniencia, sino porque se quisieran preservar algunos bienes importantes, como la propia salud o un nivel de vida digno para los demás miembros de la familia. A veces se temen para el que ha de nacer tales condiciones de existencia que hacen pensar que para él lo mejor sería no nacer. Sin embargo, estas y otras razones semejantes, aun siendo graves y dramáticas, jamás pueden justificar la eliminación deliberada de un ser humano inocente. 

En la decisión sobre la muerte del niño aún no nacido, además de la madre, intervienen con frecuencia otras personas. Ante todo, puede ser culpable el padre del niño, no sólo cuando induce expresamente a la mujer al aborto, sino también cuando favorece de modo indirecto esta decisión suya al dejarla sola ante los problemas del embarazo: de esta forma se hiere mortalmente a la familia y se profana su naturaleza de comunidad de amor y su vocación de ser « santuario de la vida ». 

Pero la responsabilidad implica también a los legisladores que han promovido y aprobado leyes que amparan el aborto y, en la medida en que haya dependido de ellos, los administradores de las estructuras sanitarias utilizadas para practicar abortos. Una responsabilidad general no menos grave afecta tanto a los que han favorecido la difusión de una mentalidad de permisivismo sexual y de menosprecio de la maternidad, como a quienes debieron haber asegurado —y no lo han hecho— políticas familiares y sociales válidas en apoyo de las familias, especialmente de las numerosas o con particulares dificultades económicas y educativas. Finalmente, no se puede minimizar el entramado de complicidades que llega a abarcar incluso a instituciones internacionales, fundaciones y asociaciones que luchan sistemáticamente por la legalización y la difusión del aborto en el mundo