| Historia de las Asambleas de Dios | ![]() | ![]() |
Hacia fines del siglo XIX Dios envió un gran avivamiento espíritual en varios continentes. Cristianos que deploraban la frialdad espíritual en sus iglesias y en su propia vida empezaron a reunirse para orar y estudiar las Sagradas Escrituras. A principio del siglo XX Dios contestó estas oraciones de una manera abundante y maravillosa. Llenó del Espíritu Santo, tal como lo había hecho en la Iglesia primitiva según el registro sagrado en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Experimentaron ellos también el mismo fenómeno sobrenatural que caracterizó la efusión del Espíritu Santo en el día de Pentecostés: alabaron a Dios en idiomas que nunca habían aprendido. La iglesia recobró simultáneamente la experiencia pentecostal en varios países y se extendió rápidamente a otros. En Noruega, Suecia, Inglaterra, Alemania, India, Chile, Holanda, los Estados Unidos,Brasil y algunos países más,varios grupos de cristianos empezaron a experimentar el cumplimiento de la profecía: «Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu y profetizarán». Hechos 2:17,18; refiriéndose a Joel 2:28,29. Aquellos que recibieron la plenitud pentecostal descubrieron que el Espíritu Santo había transformado sus vidas. Un mayor amor a Dios y al prójimo les comunicaba el deseo ardiente de compartir el evangelio con los que lo desconocían. Testificaban y predicaban inspirados del poder del Espíritu Santo y los pecadores se convertían a Dios. Oraban por los enfermos y éstos sanaban milagrosamente. Dios les mostró visiones, profetizaban, rebozaban de gozo. Participaban de una nueva comunión más íntima y profunda con Dios. Las iglesias se organizaron como Las Asambleas de Dios en el año 1914 con sede en Springfield, Missouri. Y pronto se dejó sentir la necesidad de extender el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo hacia otros países, enviando misioneros al Perú como la familia Barker, quienes con esfuerzo iniciaron la obra en el año 1922 formando el primer grupo de hermanos que llegaron a constituir la primera iglesia de Las Asambleas de Dios en el Perú. Como parte de la Iglesia que nuestro Señor Jesucristo ha fundado, las Asambleas de Dios aceptan la comisión que él ha dado a la Iglesia: «Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura» (Marcos 16:15). Así salen los ministros y son establecidos en las iglesias locales desde donde se extiende el Reino de Dios,y otros son enviados por Dios y por la Iglesiaa otros lugares del país para levantar nuevas iglesias locales. Es evidente que el crecimiento de las Asambleas de Dios a través del tiempo de su existencia debe su razón de ser al énfasis constante en ser sensibles a la dirección, del Espíritu Santo y su fervor pentecostal. Esta acción del Espíritu Santo ha hecho de «Las Asambleas de Dios» el movimiento evangélicos de mayor crecimiento. De esta manera la obra pentecostal ha crecido notablemente, desde sus inicios, 1919 hasta la fecha 2006, por el papel educativo de los institutos bíblicos y merced al poder y a la unción del Espíritu Santo. El crecimiento de «Las Asambleas de Dios», ha sido considerable; cuenta en la actualidad con un aproximado de 4000 iglesias y grupos; 5000 pastores acreditados y laicos. Constituyendo un ejercito del pueblo de Dios. |

